Sep 03 2010
El Guardián de los Mares !
Texto: Loly y Ernesto (Revista Weekend)
En la antigüedad, así eran denominados los perros que acompañaban a los navegantes por los mares del mundo. Y no era para menos, ellos tenían la habilidad de detectar tierra a más de 10 millas náuticas antes que cualquier vigía -subido al carajo- lograra avistar a distancia algún indicio de tierra firme. Por este motivo, un guardián de los mares nunca faltaba a bordo y era considerado como un tripulante más. Gran compañero durante las guardias nocturnas pues, ante la proximidad de encontrarse en el derrotero una fracción de tierra denominando isla, ellos eran los primeros en detectarla.
Se ha podido constatar que cada animal que habita en el planeta tierra, ha sido dotado con el desarrollo particular de algún sentido. De la misma forma que el lince logra ver detalles que jamás lograría visualizar la vista humana o el caballo logra alcanzar distancias que no logra otro animal. El perro ha sido dotado con el desarrollo de uno de sus sentidos en particular, el olfato. Este beneficio ha servido a los perros en ganarse su lugar como un excelente compañero.
Es habitual observar en un barco donde existe un guardián de los mares a bordo, que ante el intento de aproximarse algún bote con gente que intenta subir a bordo, este comienza a ladrar incansablemente hasta que alguno de sus dueños de la orden de detenerse.
Por sus características anatómicas el hocico del animal cuenta con terminaciones nerviosas que le permiten ampliar el campo olfatorio. Cuando ingresa el aire por el hocico una de las corrientes va directo a los pulmones al igual que el resto de los animales. Pero los perros, tienen una segunda corriente de aire que se dirige directamente a las células olfatorias, por el cual el reconocimiento de los olores se fijan en forma de imágenes. Por este motivo, cada uno de los olores es reconocido e identificado en cada circunstancia y cada vez que es percibido un determinado olor ya conoce exactamente a que circunstancia corresponde.
Las mascotas son acompañantes de grandes y niños no solo en el hogar sino también a bordo de una embarcación. Por sus dotes de cazador de ratones el gato fue domesticado en un principio para trabajar como cazador de roedores y otros pequeños animales dañinos para el hombre para proteger graneros y molinos. Pero el trabajo del gato es también muy apreciado en el mar. En la antigüedad no sólo defendían las bodegas de los grandes veleros Clipper´s del ataque de los roedores, sino que también evitaban que estos animales destruyeran los cordajes, las velas e incluso la madera del casco. Tan importante era la labor de los gatos que incluso las compañías aseguradores obligaban en los contratos a llevar gatos a bordo. De esta forma se liberaba al capitán de toda responsabilidad en relación con los graves daños provocados por las ratas. En Francia, en el siglo XVII, se oficializó la presencia de los gatos a bordo de las naves. Claros y precisos, los permisos de navegación eran formulados en estos términos: La nave está en condiciones de navegar: hay dos gatos a bordo. El gato cazador de ratones se impuso como único “agente sanitario”, hasta un día del año 1975, cuando fue exiliado de la Royal Navy que dio inicio a la desratización química.
Antes de partir, la preparación del viaje debe iniciarse con la visita al médico veterinario, quien le indicará las rutinas a seguir, medicamentos ansiolíticos y desparasitantes, vigencia de vacunas, así como cuidados especiales dependiendo de la salud del paciente. . Deben colocarse collares o productos antipulgas, garrapatas y mosquitos, y si van a la playa, antes deben suministrarle un desparasitante externo y gastrointestinal con asesoría de su veterinario.
No olvide, al hacer el equipaje, incluir la cama del animalito, platos de agua y comida, toallas, juguetes preferidos, su comida de siempre, medicamentos y botiquín de primeros auxilios. Es conveniente llevar algún juguete nuevo que lo distraiga al llegar a destino o huesos de carnaza en el caso de los perros, pues esto minimizará que extrañe su casa.
Antes de iniciar la navegación, se recomienda un pequeño ayuno sobre todo si la mascota no está acostumbrada a navegar o lo hace por primera vez; la última comida en este caso deberá ser la cena
La vida a bordo: adaptarlos a nuestro estilo de vida a bordo, puede llevar un tiempo y dedicación pero tomando los cuidados correspondientes pueden dar un muy buen resultado
Desde el primer momento de ingreso a su embarcación, hágale saber a su mascota donde estará su comida y agua, cuál es el sitio destinado para que haga sus necesidades y dónde dormirá. Mantenga el mismo alimento, marca y rutina para comer. Y agua potable y fresca todo el día.
Su área de alimentación, deberá ser en el cockpit de la embacación y acostúmbrese que tanto el bebedero de agua como el recipiente para la comida, estén dentro de una bandeja con pestaña alta de unos 5 centímetros para contener cualquier desborde y no obstruya los imbornales o desagotes del cockpit.
Para que haga sus necesidades, dos técnicas son básicas, efectivas y muy utilizadas:
Será muy práctica una alfombra 100% sintética de 1 m x 1 m. para facilitar su fácil limpieza, lavado y secado.
La vieja táctica del papel de diario sigue siendo efectiva y siempre dejar debajo una hoja que fue utilizada con anterioridad para que reconozca con el olfato, donde debe realizar sus necesidades.
La clave está en la educación que demos a nuestra mascota, es importante que entienda nuestras órdenes. Como primera medida, debe saber que no puede bajar del barco sin la autorización de su amo. Si bien es cierto que al caer al río o al mar su instinto animal le permitirá nadar con el propósito de volver a la embarcación, tome precauciones, no festeje esa caída con alegría pues la mascota no deberá adoptar esa costumbre jamás. El animal es más perceptivo de lo que usted imagina. Conviene equiparlos con un pequeño arnés salvavidas diseñado para animales, ya que permitirá “pescarlos” e izarlos a bordo con cualquier cabo del barco. Sus brillantes colores ayudan a no perderlo de vista mientras que las capas flotantes ofrecen una flotabilidad extra al animal. Navegando con mal tiempo, el arnés de seguridad canino es tan importante como lo es para los humanos.
Respecto al mareo, ellos tienen los mismos problemas que las personas solo que logran superarse antes que nadie y buscan acostarse en lugares donde puedan permanecer más relajados evitando descomponerse con vómitos. En cuanto a fármacos para los malestares como vómitos, debe comprarse con antelación un producto con metoclopramida y si la mascota es muy nerviosa y el viaje será prolongado, el dueño deberá consultar al veterinario para que le recomiende un sedante seguro o algo más natural como la valeriana o la pasiflora.
Durante la época de verano, no olvide que su pelaje de por sí, aumenta el calor corporal y necesitarán resguardarse bajo una Bimini en cubierta para encontrarse fresco y a la sombra ya que a ellos les afecta mucho más el calor que a nosotros; no tienen buen sistema para disiparlo. Coloque también cubos de hielo en su agua, y si decide darse un buen baño de playa, báñelo luego con agua dulce, shampú y séquelo muy bien para evitar problemas en la piel. También, conviene dejar un pequeño balde de agua potable, es fundamental para mantenerse hidratado en pleno verano. Los baños de mar o de río, son importantes en tanto y en cuanto se los acostumbre en presencia suya y nunca solo. Siempre autorizarlo una vez que hemos fondeado con la embarcación. Acostumbrarlo a subir por la escalera de popa o bajar una red de pesca para que pueda treparse y subir a cubierta en forma autónoma, son alternativas muy interesantes.
Para reflexionar: Ante la proximidad de un Tsunami, perros y gatos junto al resto de animales se dirigen de manera espontánea y vertiginosa hacia lo alto de las montañas mucho antes de que sea detectado por las personas. Luego del paso de este fenómeno, el director del zoológico de Sri Lanca constató la muerte de 9 personas que se encontraban visitando el lugar, pero en el caso de los animales, no tuvo que lamentar ninguna víctima






